ESPECIALIDAD | CLÍNICA DE CIRUGÍA AVANZADA

ENTREVISTA

Dr. Jaume Gelonch Romeu. Director de la Clínica Quirúrgica y especialista en cirugía mínimamente invasiva

La cirugía mínimamente invasiva, una auténtica revolución al servicio del paciente

Como Director del Servicio de Cirugía General del Hospital de Palamós, el doctor Gelonch coordina un equipo de nueve especialistas con amplia experiencia. Anualmente se visitan en consultas externas unos 7.000 pacientes y se practican alrededor de 2.000 intervenciones quirúrgicas.

¿Cómo ha evolucionado la cirugía en los últimos años?
La cirugía ha experimentado una auténtica revolución en los últimos años, y en el Servicio de Cirugía General del Hospital se apostó –ya desde su creación, en el año 1988- por incorporar las técnicas más avanzadas a cada proceso quirúrgico; un ejemplo es la intervención de hernia inguinal, ya que la reparación con malla comenzó de forma generalizada en el Hospital hace más de 20 años. También fuimos pioneros en la aplicación de las técnicas de CHIVA y de esclerosis con espuma para intervenciones de insuficiencia venosa y varices.

En el Servicio de Cirugía tenemos una amplia experiencia en intervenciones quirúrgicas clásicas y en modernas técnicas laparoscópicas que incluyen, además de la conocida colecistectomía laparoscópica –con más de doscientas intervenciones anuales-, las intervenciones del colon, tanto en enfermedades benignas como en patologías malignas.

Este bagaje es uno de los rasgos distintivos del servicio que ofrecemos en la Clínica quirúrgica.

¿En qué consiste la cirugía mínimamente invasiva?
La cirugía mínimamente invasiva o cirugía videoasistida se practica con la ayuda de una cámara especial e instrumentos quirúrgicos adecuados para intervenir a través de unos pequeños orificios sin tener que realizar la clásica incisión o herida de gran tamaño para conseguir el mismo objetivo. En la Clínica quirúrgica aplicamos esta técnica en intervenciones del abdomen, el tórax o el aparato urogenital.

¿Cuáles son los principales beneficios de la cirugía mínimamente invasiva?
Los resultados de esta cirugía son espectaculares: una estancia hospitalaria menor, de unas molestias mínimas en el postoperatorio con el menor riesgo de infección, al beneficio estético al producirse, solamente, a través de pequeñas incisiones, y a la satisfacción del paciente una vez resuelto el problema por esta técnica, que ha representado un auténtico cambio en nuestro trabajo como cirujanos.

La cirugía clásica requiere, generalmente, un ingreso largo y a veces se necesitan varias semanas de recuperación. Con este tipo de cirugía las mismas intervenciones quirúrgicas requieren un menor ingreso hospitalario y el tiempo de recuperación disminuye sensiblemente al no existir grandes incisiones como en la cirugía clásica. Esto significa que el paciente vuelve a su actividad habitual con mucha más rapidez que si hubiera sido intervenido con cirugía.

La laparoscòpia disminuye el riesgo de infección de la herida, el dolor postoperatorio y las lesiones musculares de la pared abdominal.

¿Por qué se reduce el dolor postoperatorio?
Al realizar incisiones mucho más pequeñas que las habituales en cirugía convencional, disminuye notablemente el dolor postoperatorio en el paciente y al mismo tiempo también la necesidad de dosificación de calmantes. Esta disminución del dolor le permite levantarse y andar mucho antes que al ser intervenido con cirugía abierta.

La menor medida de las heridas comporta también un menor riesgo de infección y de complicaciones posteriores a la intervención.

También fuimos pioneros en la aplicación de las técnicas de CHIVA y de esclerosis con espuma para intervenciones de insuficiencia venosa y varices.